Cuarentena Día 2
Día 1 de cuarentena
21 de Noviembre de 2020
Empece mi jornada un tanto tarde, me despertó el sonido de la nueva maquina de coser de mi madre quien empezó a hacer tapabocas debido a la creciente demanda y a la falta de estos, pues al parecer los medios de abastecimiento empezaron regulándolos estos siendo de manera exclusiva para los hospitales.
No trabajo en un centro de abastos de alimentos, restaurante o fabrica de alimentos o similares entonces no se me es permitido salir sino exclusivamente para hacer compras de mercado una vez al día, no se de que manera se hace vigilancia a estos movimientos.
Tome un desayuno ligero, la maquina de coser de mi madre tuvo un atasco y le ayude, por suerte se logro reparar, pensando en que actualmente ningún técnico podría venir a socorrernos.
Mi preocupación incrementaba con el pasar de los minutos, que debía hacer, son veinte días de encierro, veinte días sin recibir ingresos, veinte días consumiendo y siendo consumido, en esas llega una pequeña luz de esperanza, mi novia me abraza de manera tierna diciéndome que todo pasara y que volverá a la normalidad.
El tiempo transcurre, almorzamos un poco tarde para ahorrar alimentos, hice algunas compras en la mañana aunque un poco desmedida pensé:
"si compro demasiado alguien podría quedarse falto de alimentos"
"pero si no me abastezco puede que después no tenga donde conseguir"
En esta situación tan precaria debo pensar bien me dije
"Bueno estamos en un país donde siempre ha habido abundancia y nunca hemos tenido que pasar por hambrunas pero para todo hay una primera vez, espero las cosas no se agraven, tome una siesta que me llevo hasta la noche, procurando gastar la menor cantidad de energía pensé
"jajaja toda esa cantidad de películas de supervivencia me han enseñado algo después de todo".
Mi amor querido, mi dulce doncella me ayuda a mantener la cordura, ambos sabemos que el afecto y el cariño son aun de mayor importancia.
Termina un día más, aun faltan 22.
21 de Noviembre de 2020
Empece mi jornada un tanto tarde, me despertó el sonido de la nueva maquina de coser de mi madre quien empezó a hacer tapabocas debido a la creciente demanda y a la falta de estos, pues al parecer los medios de abastecimiento empezaron regulándolos estos siendo de manera exclusiva para los hospitales.
No trabajo en un centro de abastos de alimentos, restaurante o fabrica de alimentos o similares entonces no se me es permitido salir sino exclusivamente para hacer compras de mercado una vez al día, no se de que manera se hace vigilancia a estos movimientos.
Tome un desayuno ligero, la maquina de coser de mi madre tuvo un atasco y le ayude, por suerte se logro reparar, pensando en que actualmente ningún técnico podría venir a socorrernos.
Mi preocupación incrementaba con el pasar de los minutos, que debía hacer, son veinte días de encierro, veinte días sin recibir ingresos, veinte días consumiendo y siendo consumido, en esas llega una pequeña luz de esperanza, mi novia me abraza de manera tierna diciéndome que todo pasara y que volverá a la normalidad.
El tiempo transcurre, almorzamos un poco tarde para ahorrar alimentos, hice algunas compras en la mañana aunque un poco desmedida pensé:
"si compro demasiado alguien podría quedarse falto de alimentos"
"pero si no me abastezco puede que después no tenga donde conseguir"
En esta situación tan precaria debo pensar bien me dije
"Bueno estamos en un país donde siempre ha habido abundancia y nunca hemos tenido que pasar por hambrunas pero para todo hay una primera vez, espero las cosas no se agraven, tome una siesta que me llevo hasta la noche, procurando gastar la menor cantidad de energía pensé
"jajaja toda esa cantidad de películas de supervivencia me han enseñado algo después de todo".
Mi amor querido, mi dulce doncella me ayuda a mantener la cordura, ambos sabemos que el afecto y el cariño son aun de mayor importancia.
Termina un día más, aun faltan 22.
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